Respirar para liberar estrés

Antes de acudir a un médico o psicólogo debemos de ser conscientes de nuestro problema, y determinar, por nuestro propio pie, si estamos o no estresados. Si lo reconocemos la calma y la respiración nos ayudarían bastante y así nos lo cuenta Pablo Muñoz, el director y coordinador de Nascia, que junto a otros profesionales ofrecen un método que permite recuperar el control y alcanzar nuestros objetivos, mejorando el bienestar y calidad de vida.

El autocontrol es la clave para conseguir un afrontamiento óptimo del estrés. En Nascia aplicamos técnicas de desactivación fisiológica que permitan atacar y eliminar los síntomas, y priorizar conseguir recuperar el control sobre determinadas variables fisiológicas clave como paso inicial para un proceso completo que nos permita superar las dificultades del día a día y poder optimizar nuestra capacidad de autocontrol.

Por ejemplo, respirar bien es esencial, tanto para superar estados de ansiedad como para mejorar tu bienestar. Debido al actual ritmo de vida, el número de respiraciones es más elevado, originando una tendencia a la hiperventilación y un sobreesfuerzo continuo que provoca cuadros de cansancio excesivo, fatiga e insomnio.

¿Cómo debemos respirar?

El músculo clave para respirar bien es el diafragma. Este músculo en forma de bóveda separa la cavidad torácica de la abdominal y regula la relación entre varios sistemas de nuestro organismo. En la inhalación, el diafragma se contrae y se aplana, presionando al abdomen, consiguiendo mayor espacio en la cavidad torácica y ayudando al tránsito intestinal. Al exhalar, el diafragma se relaja, los pulmones se contraen y el aire se expele. La inhalación requiere que el abdomen sea capaz de relajarse y expandirse, mientras en la exhalación el área abdominal disminuye su diámetro.

Con las técnicas de Nascia se trata de romper el círculo vicioso y reducir o eliminar los síntomas y con ellos los riesgos asociados.

Todas las técnicas han de ser realizadas por un profesional cualificado, si bien el entrenamiento continuado en las mismas, tras las pautas proporcionadas por el terapeuta, permiten que sea cada persona la que aprenda a recuperar el control y personalice su manera de recuperar el control.

 

Vía revistapsike.wordpress.com