La resiliencia y el estrés, ¿qué debemos saber?

la resiliencia y el estrés

Aunque ya lo conocemos, la resiliencia y el estrés son conceptos que van ligados. Cuanto mejor resilientes seamos, mejor afrontaremos el estrés y las causas que lo provocan.  En el mundo profesional y en el personal las personas resilientes consiguen hacer frente a las dificultades de la vida y las afrontan de una manera que les permite salir reforzadas de todas ellas.

Actualmente, la resistencia al cambio es muy negativa para el posterior desarrollo del estrés. Por eso es crucial la forma con la que nos enfrentemos a los cambios en un momento actual en el que éstos suelen producirse con más frecuencia.

Responder ante los cambios, crisis o momentos complicados con la preocupación, el ataque o la negación lejos de ayudar convierten en inoperante y con cero beneficios para la persona en el presente y en el futuro. Sin embargo, mostrarse resilientes ayuda a lo que hemos comentado antes: aprender mediante afrontar y salir reforzados.

Las personas resilientes lo son y se hacen, es algo que hay que saber de la resiliencia y el estrés. Es decir, hay personas que por su carácter o naturaleza les viene ‘de serie’ pero hay cosas que podemos ‘entrenar’ para mejorar la resiliencia si no somos personas que la tengan muy elevada.

¿Cómo podemos mejorar la resiliencia?

  • La capacidad de adaptación. Tenemos que cambiar la visión del cambio en lugar de como algo negativo como una oportunidad. Según fijes tu atención podrás transformar esto.
  • Fijarse objetivos poniendo la energía en ellos, aunque haya que modificar ciertas estrategias para adaptarnos a una nueva serie de circunstancias.
  • Buscar una explicación a la nueva situación y los beneficios que esta tiene, porque no todo será negativo.
  • Conocer nuestras propias habilidades y cómo utilizarlas nos va a ayudar mucho a  confiar en nuestras capacidades. Eso es lo que hace una persona resiliente.
  • Analizar de forma objetiva y realista la nueva situación, con las ventajas e inconvenientes que esta tenga, es una manera de ser más resiliente.
  • La adaptación a la nueva realidad con una actitud positiva va a ahuyentar los problemas que el estrés nos provoque con estos cambios.
  • Hay que orientarse a soluciones y no a problemas. Sólo así nos ayuda a afrontar una situación difícil y salir reforzados.
  • Finalmente, la resiliencia y el estrés nos avisa de que el entorno debe ser optimista. Eso ayuda al crecimiento personal ya que si nos rodeamos de personas muy negativas no nos va a permitir avanzar.

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