LOS PROBLEMAS DE ATENCIÓN EN VACACIONES

Puedes haber notado estos días festivos cómo las vacaciones pueden ser problemáticas para los niños con problemas de atención si no se preparan adecuadamente. Los cambios en la rutina habitual pueden convertirse en auténticas peleas.

Hay cosas que puedes hacer para facilitarle la vida:

Un programa de vacaciones por escrito proporciona sentido, rompiendo cada día en “partes comprensibles”. Tómate tiempo para revisar el programa con tu hij@ en el desayuno y haz hincapié en él durante todo el día. Utiliza un gráfico si se trata de niños más pequeños.

La familia nos visita. Las fiestas están planificadas. Durante las fiestas, cuando más ayuda necesitas, encontrarás con frecuencia a tu hij@ usando tácticas dilatorias. Escucharás frases como, “¡¡ Qué aburrimiento..!!”.

Le has pedido que realice una tarea y te has marchado. Cuando vuelves y compruebas que dicha tarea no está hecha, te enfadas…

Deberás comenzar por estar a su lado para guiarle inicialmente. La utilización de un cronómetro es altamente efectiva, dado que puedes establecer objetivos inmediatos. Asegúrate de recompensarle inmediatamente con elogios cuando complete la tarea en cuestión. ¡Felicítale por lo bien que lo ha hecho!

También es eficaz incluir tareas puntuales de inicio y finalización como objetivos y poner dicho informe en un lugar visible, por ejemplo en la nevera o como parte de un “contrato conductual”. Estas pequeñas estrategias poco a poco pueden ir facilitando el camino durante las vacaciones, ¡y también durante el resto del año!

¿No puedes conseguir que se duerma debido a que está demasiado conectado durante las vacaciones? Es importante emplear unos minutos al final del día para sentarse en un tranquilo lugar y hablar de cómo ha pasado el día, al igual que para revisar la programación para el día siguiente. Recuerda, menos sorpresas significan días más suaves para los niños con problemas de atención. Puedes revisar la programación del día (tanto éxitos como fracasos) verbalmente y visualmente… y registrar los éxitos en ese lugar visible.

Hacer esto de manera regular puede parecer una tarea aburrida tanto para ellos como para ti al principio, pero conllevará mucha seguridad y tranquilidad, y os ayudará a conciliar el sueño y estar preparados para abordar el día siguiente. Además, a ellos les enseña a gestionar el tiempo de manera eficaz mientras que a ti… ¡te ayuda a mantener la cordura!

¡No es cuestión de tiempo, se trata de mí! A los niños con TDAH muy frecuentemente les cuesta mostrarse empáticos o tener en cuenta las necesidades de los demás. Las vacaciones son un buen momento para enseñarles esta valiosa habilidad.

Consigue que tu hijo pretenda ser un reportero de televisión (una videocámara es ideal para esto) o un periodista (dándole una grabadora de voz). Que haga entrevistas a miembros de la familia sobre sus deseos de vacaciones para luego presentarlas a la familia.

Esto enseña a los niños a centrarse en las necesidades de los demás, mejora sus habilidades sociales y le da un sentido concreto en un momento en que pueda sentirse perdido en el bullicio de la fiesta.

 

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