La ansiedad y los medicamentos: riesgos y consejos.

Las estadísticas muestran una alarmante tendencia hacia un uso excesivo de fármacos como respuesta a nuestros estados de estrés o ansiedad.

Se están consumiendo más fármacos de los necesarios y por otro lado, se consumen cada vez más habitualmente sin control alguno y sin respetar las prescripciones médicas o incluso en muchos casos sin que exista prescripción alguna; es la llamada automedicación.

Los medicamentos tienen su utilidad, pero su utilización excesiva o sin los conocimientos necesarios puede provocar graves problemas, principalmente como consecuencia de:

  • La interacción de unos compuestos con otros. No se trata sólo de analizar los efectos secundarios de cada medicamento, algo que ya de por sí es esencial, sino de conocer las posiblres interacciones entre unos medicamentos y otros, que en muchos casos pueden agravar los efectos secundarios de cada uno por separado. Es decir, en este caso, dos más dos son más que cuatro.

Tienes la seguridad de conocer estas interacciones? Si no es así, no te arriesgues

  • La autorregulación: es decir, no sólo la automedicación a la hora de consumir los fármacos, sino la manera de hacerlo. Cambios arbitrarios en las dosis o en las combinaciones de los medicamentos, interrupción del tratamiento antes de lo recomendado (algo muy habitual en los antibióticos, y con consecuencias peligrosas al interrumpir prematuramente el tratamiento ya que puede suponer el desarrollo de resistencia de esa bacteria al fármaco), tomar los compuestos esporádicamente, mezclar con líquidos no recomendados, tomarlos sin criterio alguno, etc.

Ten en cuenta que los fármacos sólo deben ser administrados por profesionales cualificados, y el respeto a sus pautas es vital.

  • La potenciación de los efectos secundarios: cuantos más medicamentos tomes, mayor peligro tendrán sus efectos y más difícil será conocer el origen del problema en caso de intoxicación o reacciones adversas.

Por lo tanto, nuestro consejo es claro: mucha precaución a la hora de consumir fármacos.

  • Lee siempre detenidamente el prospecto, con especial atención a los efectos secundarios y las interacciones
  • No dudes nunca en consultar a tu médico y/o farmaceútico.
  • No sigas consejos de terceras personas ni recomendaciones basadas en sus experiencias, porque a ellas les funciona (ten en cuenta que pueden ser distintas dosis, composiciones diferentes, etc.)
  • Permanece atento a posibles cambios en síntomas o en tu organismo tras el consumo de fármacos.

Todos estos consejos son especialmente útiles e importantes cuando hablamos de medicamentos relacionados con la ansiedad, el estrés o la depresión.

Su uso excesivo o inapropiado, dados sus potentes efectos secundarios y adictivos, puede suponer un problema grave y dar lugar a resultados contrarios a los esperados.

Recuerda que todos nuestros tratamientos son absolutamente inocuos y no invasivos, sin efectos secundarios y no presentan contraindicaciones o interacciones con ningún tipo de medicación

Con objetividad, las más avanzadas técnicas y tecnología de entrenamiento exclusiva, haz frente a tus problemas y consigue aprender y entrenar técnicas que te ayuden a recuperar el control.

 

2 comentarios en “La ansiedad y los medicamentos: riesgos y consejos.

  1. Pablo,

    felicidades por tu labor, la cual compartimos. Necesitamos hacer conciencia en la población de que “la pildora mágica” no es tan maravillosa como parece. Desde hace muchos años el famoso Ritalin para el supuesto “Déficit de atención” ha sido empleado indiscriminadamente, y no existe UN SOLO ESTUDIO que muestre su efectividad en el largo plazo, entre otras cosas. Hoy, que como producto de la aceleración que vivimos los niños viven también bajo estrés constante, los medicamentos NO SON LA UNICA OPCION. Saludos,

    1. Gracias por tu comentario, Claudia,

      Desgraciadamente existen muchos intereses creados y lo cierto es que la solución farmacológica siempre parece ser la más aplicada porque también es la más recomendada por los estamentos médicos, escolares, etc. En muchos casos sin apenas evaluación previa y como bien dices indiscriminadamente, sin distinguir espectros y a pesar de los nocivos efectos secundarios.
      El entrenamiento adecuado, el seguimiento y la correcta estimulación pueden conseguir efectos muy beneficiosos y de manera sana y natural, pero se necesita mayor difusión y conocimiento de todas estas técnicas entre los colectivos implicados.

      Saludos cordiales

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