La ansiedad y los gestos que la delatan

la ansiedad y los gestos

En esta entrada de hoy, vamos a escribir sobre la ansiedad y los gestos que la delatan. El lenguaje corporal es importante por muchos motivos; ofrece información que no obtendríamos sobre otras personas, describen nuestro estado de ánimo y nos ayuda a expresar lo que con palabras no somos capaces de expresar o bien refuerzan dichas palabras.

Podemos proyectar tensión, nerviosismo, inseguridad y sí, la ansiedad y los gestos que la delatan. De forma inconsciente, nuestro cerebro puede leer el lenguaje corporal y enviarnos distintos mensajes tales como ‘le veo nervioso’, ‘no dice la verdad’, ‘no puedo confiar en él’, etc… Nos envía un mensaje que de forma resumida puede significar: ‘presta mucha atención’.

Estos gestos que percibimos y que se realizan de forma inconsciente transmiten muchas sensaciones de qué ocurre a nuestro interlocutor o a la persona que tenemos de frente, o bien los pueden percibir los demás porque somos nosotros mismos los que los llevamos a cabo.

¿Qué podemos decir sobre la ansiedad y los gestos que la delatan? Estos son algunos que revelan si nos encontramos ansiosos o estresados:

  • No mostrar las manos al hablar, esconderlas. Tenerlas guardadas en los bolsillos, detrás de la espalda o tras la cintura significa que la persona no está segura de sí misma, muestra inseguridad y con ello da a entender que no está convencida de lo que está hablando.
  • Fruncir el ceño es otro de los gestos que denotan tensión ya que se comunica algo opuesto a lo que realmente se quiere mostrar. Es una muestra de preocupación, de tensión y de seriedad.
  • Morderse los labios. Es un gesto muy común, es un fiel reflejo de la tensión y de los nervios propios de un momento estresante o de encontrarse en situación de ansiedad. Ocurre lo mismo si se humedecen de forma habitual durante una conversación, denota tensión y ansiedad.
  • Mover las articulaciones, los pies es el mejor ejemplo. También lo es mover las piernas cuando estamos sentad@s. La mente puede estar tranquila, pero el cuerpo no lo está y eso puede provocar algunas tensiones musculares innecesarias.

Si quieres que la ansiedad y los gestos que la delatan no se apropien de tu conducta, te esperamos en cualquiera de nuestros centros NASCIA. ¡Ven a vernos!

 

 

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