Estrés y sociabilidad, ¿perdemos habilidades?

El estrés, como bien sabéis, afecta a muchos aspectos físicos pero también sociales y por ello estrés y sociabilidad van unidos indisolublemente. Nos cambia el carácter, nos volvemos más ‘agresivos’ y perdemos mucho sentido del humor.

Diferentes estudios han descubierto que la causa es la activación de una enzima que provoca problemas en el comportamiento, algo asociado a las personas que sufren de estrés crónico.

Hay un mecanismo que interviene y relaciona el estrés con la pérdida no sólo de habilidades sociales sino también cognitivas, que se traduce en una falta de atención manifiesta en muchas ocasiones.

Estrés y sociabilidad, la ciencia trata de explicarlo

Términos científicos aparte que demuestran que estrés y sociabilidad van de la mano, es imprescindible conocer que cuando sufrimos de episodios crónicos de estrés este mecanismo provoca que una célula concreta no realice la función que modula la plasticidad sináptica y es por eso que las personas pierden sociabilidad, reduce las interacciones sociales y provoca cierto deterioro de la memoria.

El proceso del cambio de humor brusco se conoce como ciclotimia, y uno de los factores de ella son los períodos prolongados de estrés. Las probabilidades de sufrir la ciclotimia se elevan cuando hay factores genéticos de por medio, con antecedentes familiares depresivos o bien factores ambientales como acontecimientos traumáticos.

Pero lo cierto es que el estrés ayuda más que nadie a que las personas cambiemos de humor con frecuencia, nos sintamos presionados, tensionados y con pocas oportunidades de desarrollar nuestras habilidades sociales 100%.

Cuando hablamos de estrés y sociabilidad siempre tendemos a hacerlo en los ámbitos más cercanos, de las personas que comparten nuestro día a día como la familia y los compañeros de trabajo. Son los que más padecen estos cambios de humor, irritabilidad y falta de ganas para planificar eventos sociales.

En Nascia pretendemos ayudarte con el estrés y por ello sólo tienes que venir para que seas tú quien recupere el control.

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