Estrés y sistema inmune: 6 sencillas maneras de fortalecer tus defensas

Tu sistema inmunológico trabaja duro cada día para mantenerse sano. Es el encargado de defenderte frente a los ataques continuos a los que nuestro organismo se enfrenta.

¿Pero cómo podemos ayudar a este buen amigo? Te proponemos a continuación seis maneras sencillas para darle a tu inmunidad un impulso inmediato y eficaz.

1.- Paseos por la naturaleza

Relajarse después de un día largo, duro y estresante hace que la propia salud física y mental entre en un mundo mejor. Dar un paseo es una manera de conseguirlo y hacerlo cerca de la naturaleza es aún mejor.

Cuando caminamos tranquilamente en un bosque o en un parque, nuestros niveles de células blancas de la sangre aumentan y también disminuye nuestra frecuencia cardíaca, la presión arterial y el nivel de la hormona del estrés (cortisol).

Investigaciones llevadas a cabo en Japón han demostrado que caminar cerca de zonas verdes puede ayudar a combatir el cáncer. Las plantas emiten sustancias químicas llamadas Fitoncidas que las protegen de los insectos y la putrefacción. Cuando una persona inhala estas sustancias químicas, el nivel de las células natural killers  aumenta dentro de su organismo. Estas células son parte de la respuesta del sistema inmunológico al cáncer.

Por lo tanto, si puedes, aprovecha la naturaleza. Conseguirás mejorar tu salud, disminuir esas dañinas hormonas del estrés, bajar tu presión arterial y ser más feliz.

2.- Disminuye el consumo de azúcares refinados

Numerosos estudios han demostrado que tan solo 30 minutos después de consumir azúcar, la función inmune de una persona puede caer hasta en un 50%.

Comer demasiado azúcar también se ha relacionado con enfermedades del corazón, enfermedad de la vesícula biliar, úlceras, colitis, comer en exceso, obesidad, cambios de humor y comportamientos adictivos, como el alcoholismo.

En 1922, el consumo de azúcar en los Estados Unidos era de cinco libras por persona por año (algo más de 2 kilos); esa misma cifra se elevó a las 135 libras (60 kgs.) a final del siglo XX. El consumo mundial de azúcar se ha triplicado durante los últimos 50 años y se ve como principal causa de la epidemia de obesidad.

El azúcar refinado se presenta de muchas formas, incluyendo la sacarosa (azúcar de caña), la lactosa (azúcar de la leche), maltosa (azúcar de grano), fructosa y jarabe de maíz. La mayor parte de los alimentos congelados, curados, enlatados y procesados tienden a tener alto contenido en azúcar. Los alimentos procesados azucarados a menudo carecen de los nutrientes esenciales necesarios para metabolizar las azúcares correctamente. Normalmente son además alimentos bajos en fibra, en sí otro factor que contribuye a que podamos presentar algún tipo de trastorno o enfermedad.

3.- Emociones positivas

Las personas deprimidas y negativas tienen funciones inmunes más débiles, mientras que las personas que son felices y optimistas tienen mayor inmunidad, una mejor salud física en general y un funcionamiento mental óptimo. En términos generales, los estados emocionales positivos aumentan la función inmune. Por ejemplo, el juego, el amor, la fe, la esperanza y la auto-aceptación ayudan a aumentar y equilibrar el sistema inmunológico.

Muchos estudios han sugerido que las emociones negativas inhiben la función inmune. El dolor, el duelo, la depresión, el miedo y el pánico se consideran enemigos de nuestro sistema inmune, junto con el  estrés y la ansiedad, que provocan la liberación de corticoides adrenales, lo que deprime la función inmune.

En general, los pesimistas tienden a tener peor salud a largo plazo, en comparación con los individuos optimistas.

Por lo tanto, lo mejor para ti es optar por ver la vida de manera más positiva, relajarte, distanciarte de la negatividad y encontrar maneras de lidiar con problemas emocionales negativos persistentes.

4.- Reírse

Basándose en el punto anterior, hay que reírse más. La investigación ha demostrado que la risa puede estimular la función inmunológica e incluso reducir la inflamación.

Ver comedias, leer chistes y, en definitiva, divertirse. Ya lo tratamos en artículos anteriores de nuestro blog: 7 razones para reír

5.- Mejorar tu círculo de relaciones sociales.

Los estudios han demostrado que las relaciones sociales de apoyo mejoran la salud, mejorando el sistema inmunológico. Por otra parte, el aislamiento y la soledad inhiben la función inmune. Incluso los abrazos mejoran la inmunidad. Conéctate y pasa tiempo con la familia y amigos, ¡relaciónate!

6.- Controla tu estrés.

Haz lo que tengas que hacer. En Nascia te proponemos unos programas prácticos y objetivos para el tratamiento del estrés y la ansiedad, o simplemente para mejorar tu capacidad de control y afrontamiento de las dificultades del día a día.

Hoy en día existen alternativas más que suficientes para elegir la manera en la que queremos controlar nuestro estrés. Todo suma. También existen cada vez más apps que te ayudan a aprender técnicas de relajación, etc. Y recuerda que ya no tienes excusa, con el entrenador personal anti-estrés iRelax, que ya tenemos en España, podrás tener un complemento útil para entrenar tu respiración y controlar tu ansiedad. Todo te puede ayudar a mejorar y controlar tu estrés y contribuir así decisivamente a tener un sistema inmunológico fuerte, preparado para luchar contra tus enemigos. ¡Aprovéchalo!

 

3 comentarios en “Estrés y sistema inmune: 6 sencillas maneras de fortalecer tus defensas

  1. Que bueno que existan estas páginas de información acerca de el peligroso mal del siglo, que de una manera u otra nos está atacando a todos y, en la mayoría de las ocasiones, no tenemos muy claro como enfrentarlo
    Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *