Estrés ante un exámen, cosa de adultos

Los niños no son los únicos que sufren estrés ante los exámenes. Adultos terminando sus estudios universitarios o tal vez preparando una oposición, en ocasiones se encuentran con barreras mentales que les impiden la realización con éxito de estas pruebas. Las distintas consecuencias que pensamos traerán consigo los posibles resultados, proporcionan al estudiante un sentimiento de gran responsabilidad que, en casos de descontrol, pueden llevar a desencadenar un episodio de estrés no controlable. Para disfrutar del estudio y prevenir un posible bloqueo el día del examen es necesario, llevar un entrenamiento adecuado, tanto para adquirir un completo y correcto conocimiento de la materia, como para presentar  una actitud positiva ante el mismo.

Seguramente ya sabías como hacerlo, si necesitas recordarlo, ahora te proporcionamos unas sencillas pautas para que recuerdes cómo enfrentarte al reto:

Planifica una buena gestión de tu tiempo para asegurar el descanso necesario (7-8h de sueño diario).

Diseña tu dieta todas las semanas, para que durante el periodo de estudio tu alimentación sea equilibrada (procura prescindir de grasas saturadas que aumentarán tu colesterol y dificultarán el transporte de oxígeno por tu sangre).

Haz ejercicio moderado a diario (un paseo de 20 minutos será suficiente para mantenerte en forma).

Organiza los momentos que vas a dedicar al estudio, si eres conscientes de esos momentos, resultará más sencillo activar tu concentración y el tiempo será más provechoso.

Para evitar la fatiga y trabajar al 100% de concentración, dosifica el esfuerzo en momentos de 20 minutos con pausas de 10 para retomar fuerzas.

Establece metas de trabajo objetivas y alcanzables para esos 20 minutos a pleno rendimiento.

Antes de iniciar cada sesión de trabajo, de los 10 minutos de que dispones antes de la siguiente, dedica 5 a beber un vaso de agua y estirar las piernas, y los otros 5 a ejercitar la respiración diafragmática de manera consciente.

Ya estás preparado, queda poner la guinda al pastel, demostrar todo lo que has aprendido, y el día del examen:

  • Duerme bien.
  • Hidrátate.
  • Come bien.
  • Respira bien.
  • Concentra toda tu atención en cada pregunta del examen.

…y con la confianza que proporciona el trabajo bien hecho, seguro que triunfas.

Recuerda también, que siempre que lo necesites, puedes contar con nuestra ayuda para reforzar tus habilidades de atención plena en la tarea o para alcanzar el nivel de relajación que necesitas.

Contacta con nosotros sin compromiso. Te ayudamos a recuperar el control

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