Estrategias para mejorar las habilidades de procesamiento auditivo

-“Ve a tu habitación, ponte el pijama, cepíllate los dientes y prepárate para dormir”.
Instrucciones bastante simples. Sin embargo, cuando vas a la habitación de tu hijo una hora más tarde, le encuentras sentado en la cama jugando con un videojuego: no sólo te enfadas, sino que estás perplejo. ¿Por qué no puede atender múltiples instrucciones consecutivas una a una?

Es probable que un niño con problemas de atención no procese más allá  de –“Vete a tu habitación”. Este es un ejemplo de cómo puede influir un problema de procesamiento auditivo. Sin embargo, no tiene nada que ver con problemas del oído.

El procesamiento auditivo es, en realidad, un término utilizado para definir una variedad de trastornos que afectan a la forma en que el cerebro procesa la información auditiva. La atención es fundamental para seguir instrucciones de múltiples pasos. Los niños con TDAH tienen atención difusa,  atención dispersa. La parte de su cerebro que les permite mantener y dirigir la atención a menudo no funciona tan bien como debiera. Por lo tanto, cuando se trata de múltiples instrucciones detalladas, es probable que la primera se procese, pero las siguientes instrucciones no.

Trata de no enfadarte cuando tu hijo no pueda comprender múltiples instrucciones en secuencia.

Es importante darse cuenta de que la imposibilidad de seguir varias instrucciones paso a paso forma parte de la condición del niño o adulto con problemas de atención.

A menudo, se tiende a considerar que los problemas de procesamiento auditivo son problemas de conducta, de actitud desafiante, etc.

Esto da lugar a conflictos en el día a día, en las relaciones con padres y profesores (“El profesor me tiene manía…”), en las relaciones de pareja en el caso de adultos con problemas de atención. Una simple conversación a menudo puede convertirse en una disputa, ya que el interlocutor piensa que no se le está prestando atención.

El procesamiento auditivo es una habilidad. Se puede incrementar mediante el uso de técnicas concretas y con el apoyo adecuado de la tecnología.

A continuación te mostramos algunas estrategias para ayudar a controlar los problemas de procesamiento auditivo.

Proximidad. No empieces una conversación desde un extremo de la habitación. No permitas que tu hijo se siente al fondo de la clase. Favorece el contacto visual. Busca la cercanía física para lograr una mayor claridad en las instrucciones o conversación.

Sencillez. Varias instrucciones a la vez son un problema. Siempre comienza con un solo concepto y mantén el contacto visual. Intenta ser directo y claro.

Secuencia. Limita tus instrucciones a una o dos a la vez. Una vez que se las has indicado lentamente, repíteselo usando tus dedos, para enfatizar las instrucciones verbales al niño. Este es un método sencillo pero eficaz, que le ayudará a entender mejor y priorizar.

Señales y códigos privados. Los padres o profesores pueden crear códigos para ayudar al niño a entender mejor. Así, antes que la instrucción sea dada, se emite la señal. Por ejemplo: “Voy a tirar suavemente de mi oreja cuando necesite que me escuches”.

Utiliza tarjetas. Por ejemplo, una tarjeta puede decir: “Juan lee un libro bajo un árbol”. Lee la tarjeta al niño y déjale que la vea. Luego pregúntale: “¿Dónde lee Juan el libro?” Comienza con cosas simples y luego podrás recurrir progresivamente a escenarios más complejos. Poco a poco desecha el componente visual (visión de tarjeta) a medida que se haya obtenido el dominio básico de la habilidad.

Jugar. Dedica tiempo para jugar con tu hijo. Interactúa inicialmente en un entorno sin distracciones. Utiliza comandos simples para luego con el tiempo pasar a comandos más complejos. El juego es siempre una herramienta eficaz.

El juego “Procesamiento auditivo” de PlayAttention te ayuda a mejorar esta habilidad.

 

2 comentarios en “Estrategias para mejorar las habilidades de procesamiento auditivo

  1. Hola, Pablo.
    Muy interesante y práctico el artículo, además de accesible. Muchas veces los padres de niños TDAH se preguntan cómo es posible que con una edad de 8 ó 9 años los chicos sean incapaces de procesar dos instrucciones seguidas o priorizar órdenes, pero no se dan cuenta de que, al hablar, ellos mismos encadenan varias frases mientras siguen haciendo sus cosas…, después, y sin mirar al niño le dicen “¿te has enterado?”…
    Debemos ponernos en lugar del chico y preguntarnos por qué no se ha enterado… quizá si hablamos despacio y manteniendo el contacto visual todo sea diferente…
    Gracias, un saludo. Ana Roa

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