¿Es posible convivir con el estrés sin efectos o secuelas?

convivir con el estrés

Hay muchas personas que creen que convivir con el estrés es posible y que los efectos son algo momentáneo y puntual. Nada más lejos de la realidad y, en esta entrada de hoy, vamos a explicaros el porqué,

El estrés es un compañero de viaje en nuestra sociedad. Hay personas que por su carácter, por su tipología o por otros motivos manifiestan los síntomas del estrés en el momento. Son conscientes de los problemas físicos que conlleva.

Ataques de ansiedad, de pánico, dolores de cabeza constantes…cuando se produce una acumulación de síntomas y éstos se manifiestan de forma clara son un aviso para que estas personas tomen las medidas necesarias con el fin de terminar cuanto antes con este problema y ser dueños de su propia vida. Lo que denominamos el autocontrol o recuperar el control.

Por el contrario, hay otras personas que llevan la expresión ‘convivir con el estrés’ de forma habitual en su estilo de vida. Personas que tienen molestias físicas puntuales o habituales, viven con una sobrecarga de trabajo intensa, con problemas en el mismo centro de trabajo, problemas de tiempo para conciliar vida personal y laboral y que además arrastran problemas personales por traumas como fallecimientos cercanos, rupturas de pareja, etc.

Convivir con el estrés silencioso, un peligro

Pero son personas que, sin embargo, por su personalidad, carácter u otros motivos conviven cada día con el estrés y no lo exteriorizan. Es el denominado estrés silencioso, si no el que más uno de los más preocupantes.

Disimular el estrés, evitar afrontar los problemas y dejarnos llevar para convivir con el estrés por mostrarnos fuertes o simplemente no parar tiene sus consecuencias. Cuánta gente conocemos que no exterioriza emociones ni problemas físicos pero que continúa adelante como si nada pasara en sus vidas. O como si el estrés no hiciera mella.

Muchas de estas personas se encuentran, en un futuro a medio plazo, que cuando su vida se ralentiza afloran los problemas físicos y de salud derivados del estrés. Los acumulados durante meses o años. Por ello es importante hacer un alto en mitad de la vorágine diaria y cuidarnos, mimarnos y dedicarnos un tiempo a curar esta enfermedad llamada estrés. Por nosotros y por los nuestros, para que el día de mañana el estrés silencioso no nos deje en silencio.

 

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