Entrevista a Alejandro Híjar de Nascia Zaragoza en El Economista

EL ECONOMISTA

Muchas personas y empleados sufren estrés o ansiedad, bien de forma continuada o ante una situación o problema puntual. De hecho, el estrés está considerado como la enfermedad del siglo XXI. Y no es para menos. España es el país más estresado de Europa, estando el 60% de los casos relacionados con el ámbito laboral.

Además, según los datos de Eurostat, el 40% de los accidentes laborales se debe al estrés y el 60% de las bajas laborales están relacionadas con él o con la ansiedad.

Una situación ante la que es necesario actuar tanto para prevenir y que la persona no se estrese como para aprender a desestresarse cuando ya el estrés o la ansiedad han hecho su aparición.

Y, para conseguirlo, la empresa Nascia, que ha abierto sus puertas recientemente en Zaragoza bajo la fórmula de la franquicia, trabaja con la aplicación de Biofeedback para hacer este control del estrés y la ansiedad. Además, utiliza Neurofeedback para mejorar problemas de atención y concentración en las personas. Son técnicas que emplean instituciones como la NASA o Harvard University.

“Nos enfocamos en el estrés”, pudiendo abordarlo “venga de dónde venga, ya sea estrés laboral” u originado por otras situaciones como “la familia, hijos…”, según ha explicado Alejandro Híjar, especialista en Biofeeback y Neurofeedback y responsable de Nascia en Zaragoza, a elEconomista.es

El método que emplea Nascia presenta una serie de características y diferencias en relación a otros sistemas, ya que permite disponer de mediciones de variables fisiológicas objetivas de cada persona que reflejan su grado de estrés, ansiedad, disfunciones emocionales o problemas físicos. Esto permite hacer una adecuada identificación en cada persona, evaluarla y ayudarle a controlar el cuadro de estrés o ansiedad.

En Nascia, en primer lugar se realiza un test a la persona para conocer su nivel de estrés y medir las variables fisiológicas, de manera que “vemos qué pasa en reposo y en estado de estrés y si la persona se desestresa”, aunque habitualmente “el problema es que no saben desestresarse”.

Así, se consigue diseñar un plan de acción con un entrenamiento para cada persona, que incluye acciones para realizar en casa y en el centro, que no tienen efectos secundarios. Además, no hay que tomar medicamentos.

Por ejemplo, se ayuda a controlar la respiración, el ritmo cardíaco, la concentración y la atención, consiguiendo a su vez aumentar el autoconocimiento, la autoestima o el autocontrol.

Un método con resultados a corto plazo -se notan en los diez primeros días-, que tiene ventajas frente a otros porque “si no puedes medir, no puedes mejorar” porque no se conoce el nivel de estrés de la persona ni la situación que lo genera. “Si no se sabe, no se puede eliminar el estrés”.

El método de Nascia también es posible utilizarlo para tratar obsesiones y miedos, así como estados de ánimo de tristeza, falta de ilusión o apatía. Además, esta técnica se puede utilizar tanto en niños como en adultos, además de poderse hacer sesiones individuales o bien en grupos para empresas a modo preventivo.

“Se emplea con personas que ya tienen estrés y con las que no tienen, pero saben que van a tener un problema”. Además, Nascia también ahonda en la prevención en las empresas con formación “para aprender a gestionar el estrés”.