El Real Madrid, la ansiedad y el punto de penalti

Penalti (Del ingl. penalty).

1. m. En el fútbol y otros deportes, máxima sanción que se aplica a ciertas faltas del juego cometidas por un equipo dentro de su área.

Las estadísticas indican que existe cerca de un 90% de probabilidades de conseguir un gol en el lanzamiento de la llamada “pena máxima”.

Los jugadores, en la mayoría de los casos, celebran como si de un gol seguro se tratara la concesión de un penalti por parte del árbitro. Sin embargo, la estadística general cambia mucho cuando esta situación tiene lugar en un contexto de máxima presión, cuando está en juego algo más que un gol, como hemos visto en tantas ocasiones, la última de ellas en el partido de vuelta de la semifinal de la Champions League disputado ayer en el Santiago Bernabéu.

Parece oportuno recordar aquí sendos estudios realizado por la Universidad de Exeter, publicado en el Journal of Sport and Exercise Psychology, y por la facultad de Ciencias del Deporte de Noruega, cuyas conclusiones no dejan lugar a la duda. Según los investigadores, fallar un penalti no es cuestión de mala suerte, es una cuestión de ansiedad, más concretamente de la ansiedad del lanzador.

A través de la medición de variables fisiológicas, combinadas con medición de tiempos, se compararon los lanzamientos en condiciones “normales” frente a situaciones en las que se sometieron a los lanzadores a elementos extras de presión y estrés, mediante un sistema de recompensas para los goleadores y añadiendo la presión adicional del registro continuo de sus aciertos y fracasos.

Los resultados mostraron que tanto los elementos de presión como la precipitación en el lanzamiento del tiro (una señal de ansiedad) provocaban un aumento espectacular en el porcentaje de errores.

Cuando están nerviosos, los futbolistas miran al portero antes y durante más tiempo. Esto les predispone a lanzar el balón hacia posiciones más centradas y les hace más previsibles para el guardameta. Asimismo, los jugadores que corren hacia el balón apenas dos milisegundos después del pitido, sólo anotaron cerca de 57 por ciento de los tiros, mientras que los que tardaron más de un segundo después de la señal arbitral anotaron el 80 por ciento.

Así, una de las claves tanto para el portero como para el lanzador estaría en mantener la calma y ser imprevisible. El entrenamiento en el autocontrol y el uso de técnicas de distracción y eliminación de ansiedad, pensamientos obsesivos, concentración pasiva, etc. son claves para optimizar el rendimiento en momentos de máximo estrés.

La razón por la que se producen estas alteraciones fisiológicas está relacionada con la ansiedad. En una situación altamente estresante, existe una probabilidad mucho mayor de dispersión ante cualquier estímulo externo y de enfoque prioritario en el obstáculo más que en la tarea que se está llevando a cabo.

Os recordamos el interesante estudio al que hicimos referencia en un post anterior (la ansiedad y los osos polares) en el que se demostraba que cuanto más nos concentramos para no pensar en algo, más pensaremos en ese algo, debido a los mecanismos neuronales de nuestro cerebro.

La investigación muestra que la estrategia óptima sería una combinación de técnicas de distracción y concentración, que ya se practican muy a menudo entre deportistas de élite de deportes de precisión, como tiro, golf o billar americano. Todas ellas parten de la importancia fundamental de una correcta respiración, siendo esencial la posibilidad de contar con herramientas objetivas de medición de nuestras reacciones en tiempo real.

Siempre se ha dicho que el fútbol es un estado de ánimo. El fútbol no deja de ser un reflejo de la vida con sus vicisitudes más o menos imprevisibles, y por tanto las distintas fases de la vida son en sí un estado de ánimo.

Mantener y mejorar el autocontrol, evitar los efectos fisiológicos del estrés y la ansiedad y trabajar la motivación para conseguir el éxito es una cuestión de entrenamiento.

No hace falta ser un deportista de élite para acceder a técnicas objetivas de control de estrés que te permitan adquirir habilidades y ser capaz por ti mismo de recuperar el control.

Descubre más sobre cómo el Método Nascia puede ayudarte a conseguir tus objetivos y recuerda que todo depende de ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *