El estrés y la Fecundación In Vitro

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la infertilidad como una enfermedad del sistema reproductivo que se caracteriza por la no consecución de un embarazo clínico tras 12 meses o más de relaciones sexuales habituales sin anticoncepción.

En España se estima que casi un 20% de las parejas en edad reproductiva tienen problemas de fertilidad o esterilidad y existen cerca de un millón de parejas demandantes de asistencia reproductiva.

Hoy se sabe que aproximadamente entre el 25% y el 65 % de los pacientes sometidos a tratamientos de Reproducción Asistida, presentan en algún momento síntomas clínicos de cierta significación, con predomino de la ansiedad y estrés, pero se observan también en proporciones importantes síntomas de depresión, desesperanza, culpabilidad, baja autoestima, etc.

Son numerosos los estudios que han encontrado que niveles elevados de estrés y ansiedad, tanto en el comienzo de la búsqueda de un tratamiento de fertilidad como en el primer ciclo y consecutivos de la fecundación in vitro, influyen de manera negativa en los resultados exitosos del tratamiento debido principalmente a:

La calidad del semen: los hombres con altos niveles de estrés y ansiedad tanto pasajeros como prolongados, eyaculaban menos semen y tienen una menor concentración y cantidad de espermatozoides.

Rendimiento de los ovocitos: el estrés aplicado durante la etapa de premaduracion de ovocitos perjudica de manera significativa el potencial de desarrollo de los mismos.

Endometriosis: el estrés previo puede contribuir al desarrollo y la gravedad de la endometriosis a través de mecanismos que implican el reclutamiento de células (por ejemplo, mastocitos), liberación de mediadores de la inflamación, y la desregulación de las respuestas del eje hipotálamo-pituitaria en el hipocampo.

Receptividad

uterina: el estrés afecta a la receptividad uterina a través de una vía ovárica-independiente, observándose un número de implantaciones menores en grupos expuesto a estrés.

El estrés, presente en todas las fases

La Fecundación in vitro es la técnica de reproducción asistida dónde las parejas sufren

con mayor virulencia problemas emocionales, psicológicos, familiares y de pareja, así como elevados niveles de estrés y ansiedad en sus distintas fases:

Tratamiento farmacológico: esta fase recae exclusivamente en la mujer, es ella la que presenta niveles de estrés estadísticamente superiores frente a los hombres.

Obtención de muestra de semen: en esta fase los niveles de estrés es estadísticamente superior en el varón frene a la mujer. Es un resultado esperable, pues siente la responsabilidad de conseguir la máxima cantidad y la mejor calidad del semen que posteriormente será preparado en el laboratorio para poder realizar la fecundación in vitro.

Punción: en esta fase la tensión emocional aumenta en ambos miembros de la pareja, tanto en el momento de la punción como con la información proporcionada tras la punción sobre el estado de los folículos extraídos.

Transferencia de embriones: tras la transferencia su vida requiere otra dimensión, aumenta la esperanza y el optimismo al pensar que lo que les acaban de transferir son embriones y que se ha conseguido un paso más en el proceso de reproducción asistida y solamente cabe esperar la anidación de los mismos.

Espera de resultados: en el caso de la fecundación in vitro, las mujeres sienten que tienen mayores posibilidades de embarazo, ya que, lo que se transfieren son embriones y, por tanto, cuando no se quedan embarazadas se sienten más responsables del fracaso. En esta fase, las mujeres informan de mayor grado de estrés frente a los hombres. La segunda semana de espera de resultados es la más estresante, pues a medida que se acerca el día de conocer los resultados del tratamiento de reproducción asistida aumenta la ilusión y también la impaciencia por conocer los resultados, lo que revierte en un mayor grado de tensión y conductas obsesivas, especialmente en mujeres.

Resultados del tratamiento: La comunicación de resultados del tratamiento de reproducción asistida, es el momento de máxima tensión tanto para ellas como para ellos. En esta fase, es la ilusión en conseguirlo lo que prevalece, acompañada de impaciencia por conocer los resultados.

Por todo lo anterior, antes y durante cualquier técnica de reproducción asistida, en especial la fecundación in vitro, el Método Nascia permite el control del estrés y la ansiedad a nivel psicofisiológico, disminuyendo los efectos negativos en la fertilidad de la pareja e incidiendo de forma positiva en los resultados del tratamiento.

2 comentarios en “El estrés y la Fecundación In Vitro

    1. Estimada Marta:

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