El estrés y ansiedad como consecuencia del acoso escolar o Bullying

Es indudable que la escuela es uno de los lugares donde niños y adolescentes pasan más tiempo. En este entorno formal, no sólo adquieren nuevos contenidos, valores y normas que los preparan para la adultez, sino que también crean nuevos lazos con sus compañeros y establecen relaciones de amistad y compañerismo. Además, la escuela supone el primer contacto con figuras de autoridad formales.

La violencia escolar y el “Bullying”

En este escenario, uno de los problemas que más preocupa en el personal educativo, así como en las familias y profesionales de la intervención es la violencia escolar y, en particular, el acoso escolar o bullying.

La Organización Mundial de la Salud, define la violencia como el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones, destacando la intencionalidad y el poder como los elementos fundamentales que definen una conducta como violenta y la distinguen de otros actos accidentales que producen daños en el individuo.

El acoso escolar, un problema creciente

De forma más específica, se acepta que el acoso escolar es aquella conducta de persecución física o psicológica realizada por un alumno (o grupo de alumnos) hacia otro, al que se elige como víctima de ataques reiterados, de modo que la víctima se siente incapaz de salir de esta situación por sus propios medios.

El bullying se diferencia de otras formas de violencia escolar en tres aspectos: es una conducta repetitiva y frecuente, se realiza con la intención de intimidar u hostigar a la víctima y existe un desequilibrio de poder persistente. En este sentido, ser objeto de bullying implica que la víctima puede verse sometida a una gran variedad de comportamientos violentos cometidos por otro estudiante que, por ejemplo: dice cosas desagradables de él, le hace burla, le pone motes; o le ignora completamente, le aísla socialmente, le excluye del grupo de amigos y le aparta de las actividades a propósito; o le golpea, patalea, empuja y amenaza; o cuenta mentiras y falsos rumores y trata de convencer a los demás de que no se relacionen con él.

 

Consecuencias del acoso escolar

Pero las consecuencias de esta conducta no se limitan al ámbito escolar, la victimización en la escuela supone una importante amenaza para el bienestar psicológico de niños y adolescentes puesto que se trata de una experiencia interpersonal sumamente estresante para la persona. No es de extrañar, por tanto, que la Organización Panamericana de la Salud considere la violencia como un indicador de Salud Pública.

Estudios recientes sobre victimización escolar plantean que ser víctima de violencia y acoso escolar tiene graves consecuencias psicológicas y sociales. De hecho, se ha comprobado en numerosas investigaciones que las víctimas de bullying presentan un conjunto de características comunes que, para los profesionales, constituyen señales de alerta a las que debemos prestar especial atención.

En general, la experiencia de ser víctima de bullying se asocia con una baja autoestima, elevados niveles de ansiedad y estrés, así como con una baja satisfacción con la vida y, en consecuencia, un alto grado de infelicidad. Además, estos problemas parecen persistir en el tiempo, por lo que muchos de estos estudiantes deben solicitar, finalmente, la ayuda y apoyo de profesionales de la salud mental. En este sentido, por ejemplo, en el estudio de Guterman et al., se observó que las víctimas de bullying presentaban síntomas depresivos y problemas de ansiedad y estrés, incluso después de transcurrido un año desde el último episodio de maltrato.

Oñate y Piñuel (2007) observaron que las consecuencias psicológicas y clínicas de ser víctima de violencia y acoso escolar más frecuentes son las siguientes:

– Autoestima pobre y autoimagen negativa

– Enfermedades psicosomáticas o somatizaciones (p. ej., dolores de estómago)

– Sintomatología depresiva

– Incremento notable de la ansiedad y estrés

– Sentimientos de autodesprecio

El estrés y la ansiedad sufridas en niños y adolescentes en estas circunstancias puede empeorarse y perpetuarse a lo largo de los años si no se interviene a tiempo y con las técnicas adecuadas.

En Nascia aplicamos nuestro exclusivo Método registrado como Obra científica, basado en un entrenamiento psicofisiológico adaptado al niño o adolescente, mediante técnicas de Biofeedback, permitiendo el control del estrés y ansiedad derivado del acoso escolar mejorando síntomas asociados como autoestima, autoimagen o somatizaciones.

Además, combinamos nuestros tratamientos con técnicas de entrenamiento cognitivo y Neurofeedback que permitan también la mejora cognitiva, aumento de concentración y atención, junto con mejoras en las habilidades sociales, confianza y aumento de la capacidad de afrontamiento de los problemas del día a día.

 

4 comentarios en “El estrés y ansiedad como consecuencia del acoso escolar o Bullying

  1. Hola después de leer el articulo quiero comentarles. Mi hija tiene diagnosticada tdah y alteración de la conducta. Verán mi hija desde los tres años un poco más sufre bullying hasta que la tuvimos que sacar de ese colegio cuando terminó 3º de primaria. Mi pregunta es: ¿la alteración de conducta puede venir causada por el bullying? les agradecería me respondieran. Es una duda que tengo desde hace meses.

    1. Estimado Francisco Javier,

      En tu caso particular desgraciadamente se dan varios factores como son el trastorno de conducta y el acoso escolar. No nos atrevemos a emitir una opinión sin haber podido valorar a tu hija personalmente, pero no cabe duda que son circunstancias que influyen. Lo que no sabría decirte es qué fue antes si el trastorno de conducta o el bullying. Está claro que los casos de bullying pueden provocar trastornos en la conducta y si ya existían con anterioridad agravarlos todavía más. Lo mejor es ponerse en manos del psicólogo que pueda daros las mejores soluciones para vuestro caso personal.

      Saludos cordiales,

  2. Hola, mi hijo de 13 años tiene problemas de bullying desde el año pasado, es cierto que ocasionó que mi hijo tenga autoestima baja, problemas de ansiedad (ya que no puede dormir y sensaciones de falta de aire) y yo sé que una ayuda por un sicólogo seria buena, pero mi pregunta es: cómo puedo ayudar a mi hijo en casa? Cómo puedo ayudarlo a recuperar o fortalecer su autoestima? Qué puedo hacer o decirle para que sea más fuerte y pueda afrontar éste problema? Qué actitud debo tomar? Llorar con él cuando me cuenta sus problemas y luego aconsejarle? O decirle de forma fuerte que debe afrontar el problema y lo resuelva?
    En resumen, cómo ayudar a mi hijo desde la casa y como familia?
    Muchas Gracias¡

    1. Estimada Mónica,
      Lo más importante es mantener la calma y hablarlo tranquilamente con tu hijo que él vea que puede confiar en ti. Por supuesto, hay que poner todos los hechos en conocimiento del centro escolar ya que tienen la obligación de actuar y tomar las medidas oportunas. Si el acoso está teniendo lugar a través de las Nuevas Tecnologías, existen grupos especializados de la Policía y Guardia Civil a los que se puede acudir para denunciar la situación.
      Creo que sería muy positivo la ayuda de un psicólogo que pueda aconsejar a tu hijo y orientaros a vosotros para ayudarlo también desde casa. Hay muchas asociaciones dependiendo de la Comunidad en la que residís que puedes contactar y que podrán aconsejaros. Algunos ejemplos: la fundación ANAR, la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar, etc…
      Mucho ánimo en estos momentos difíciles. Seguro que lo vais a superar muy pronto.

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