El estrés del jefe, del líder. Una visión cercana

El estrés laboral tiene muchas aristas que, en ocasiones, no se analizan desde distintas perspectivas. Uno de los informes sobre el estrés del  jefe indica que el 60% de los casos de burnout asociados al estrés laboral crónico afectan a los jefes o líderes de equipo.

Es más conocido como el estrés del liderazgo. Ser un líder o ejercer como tal lleva implícitas una serie de consecuencias que no siempre son positivas sino al contrario, especialmente negativas, en muchos puestos de responsabilidad.

La soledad del jefe, algo que siempre se ha comentado en círculos empresariales, es una realidad que acompaña al líder que acaba ejerciendo un sacrificio constante que mina su capacidad y competencia en entornos altamente estresantes.

En el momento crucial, cuando las situaciones estresantes se vuelven crónicas, este estrés del liderazgo puede resultar una losa para el líder que quiere ser efectivo, innovador y aprender de todas esas situaciones. Esto, al margen de la afectación física y el desgaste mental que conlleva.

Las personas de responsabilidad que se tratan estos problemas de el estrés del jefe asociados al liderazgo resaltan la necesidad constante que tienen de generar influencia en los demás y que depende del éxito de su trabajo. Un exceso de responsabilidad resultante de su propio esfuerzo y el de su equipo.

En ellos entra el juego de la constante evaluación en 360º donde no sólo tienen que responder ante sus superiores sino también ante su equipo y los responsables que se encuentran en su mismo nivel de jerarquía. Se esfuerzan por una demostración constante de capacidades asociadas a la resolución de problemas, de empatía, de esfuerzo y, en definitiva, de servir como espejo para la inspiración de los demás.

Actualmente en las organizaciones modernas es el estrés menos tratado y el que afecta en mayor medida a personas en puestos clave del organigrama.

¿Cómo se puede luchar contra el estrés del jefe o del liderazgo?

Además de tratar los síntomas fisiológicos del estrés a través de biofeedback, ayudando a que el trabajador de forma inconsciente genere mecanismos de protección, existen una serie de consejos orientados a mantener activo el sistema nervioso para-simpático.

Esto último ayuda a reducir la presión sanguínea y refuerza el sistema inmunitario colaborando a que la persona encuentre un mejor estado físico y mental.

Aumentando lo que se percibe en el entorno, en el equipo, ayudamos al desarrollo de la inteligencia emocional que es un factor clave a la hora de manejar situaciones laborales y personales complejas. Ayudamos así a obtener un mayor auto-control.

Ser positivo y tener una visión optimista de los objetivos que como líder de personas tienes que transmitir al equipo es una manera de evitar que el jefe se sacrifique. Con esto se busca compartir la carga del trabajo y los objetivos de forma positiva, contagiando al resto del equipo. Inspirando pero sin autoimponerse, sin imponer.

Finalmente, preguntarse cómo los demás se encuentran y cómo se sienten en el entorno de trabajo y ante los retos que se plantean día a día ayuda al líder a no sentirse solo, a comprender y a empatizar sin someter a juicio algunas de las acciones que se llevan día a día.

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