¿EL DINERO IMPORTA? SÍ, ¡Y EL ESTRÉS TAMBIÉN!


Numerosos estudios recientes recogidos por el ISMA, organismo del que Nascia es miembro internacional indican un claro deterioro de la salud general relacionado con la situación de crisis generalizada, desempleo, dificultades para llegar a fin de mes, sensación de no poder cubrir los compromisos económicos familiares, etc.

A esto se le añade un aumento del miedo a perder el trabajo (para los que lo tienen), sentimientos de poder quedar fuera del mercado laboral definitivamente (para quienes están en paro) y en general una angustia continua por el mal contexto económico, particular y general.

Los gastos diarios, los impuestos crecientes, recortes en los servicios, subida de precios, la comida, la temida vuelta al cole, la ropa, las salidas, hipotecas, alquileres, gastos corrientes, etc. etc.

Esta situación es estresante para cualquiera y si se prolonga, con el tiempo puede ser perjudicial para la salud.

Los estudios demuestran que las personas con dificultades económicas presentan cuadros de presión arterial alta y artritis, entre otros trastornos. El necesario descanso, el ocio y el tiempo de entretenimiento y diversión se reducen y toda la vida personal, social y familiar se resienten.

El cuerpo necesita estar fuerte para afrontar los problemas y para eso es necesario mantener una vida equilibrada, acompañada con una dieta saludable y, en lo posible, una rutina de ejercicios (mejor aeróbicos y mejor al aire libre). Todos estos factores consiguen bajar el nivel de estrés y mantener una autoestima elevada.

Además, muchas veces, cuanto más intentamos rendir, menos resultados obtenemos. Junto a las tareas y responsabilidades también aumenta el nivel del estrés y la productividad se desploma: el estrés puede destruir tu capacidad de concentración, irritarte, deprimirte y finalmente afectar tus relaciones personales y profesionales.

El estrés también debilita tus defensas, lo que aumenta tu vulnerabilidad a contraer una amplia variedad de enfermedades, desde alergias, resfriados y dolores de espalda, hasta depresión, problemas cardíacos y otros trastornos crónicos.

Por eso, es importante que reconozcas si estás ante una situación de estrés prolongada que no termina nunca, para que puedas hacerte cargo del problema y buscar una solución.

Mientras tanto, aquí tienes algunas recomendaciones que podrían ayudarte a controlar el estrés relacionado con el dinero y tu economía hogareña:

  • Procura tomarte cinco minutos diarios de descanso para tomar un té, respirar y no olvidarte de tomar pausas para relajarte y reponer las energías.

  • No entres en “modo de pánico” ante las historias negativas que escuchas a diario en los periódicos y en la televisión. Trata de pensar en positivo y busca oportunidades. ¡DESCONECTA DE LA TELEVISIÓN, ES NOCIVA!

  • Intenta cambiar tu forma de ver las cosas. El tópico “en toda crisis siempre hay una oportunidad” es real, trata de encontrarla y aprovéchala. ATRÉVETE A CAMBIAR.

  • Identifica las cosas que te generan estrés relacionadas con tu economía y evalúa cómo tú y tu familia podéis reducir los gastos o ser más eficientes en casa.

  • Presta atención a cómo eliges controlar tu estrés y busca las formas más sanas. Muchas personas se inclinan por conductas nocivas como fumar, beber alcohol, apostar dinero o comer en gran cantidad, otras también tienden a discutir más con sus parejas u otros miembros del entorno familiar. Si este es tu caso, no dejes que empeore y considera buscar ayuda, hay soluciones prácticas y es posible salir de esta situación.

  • Cambia el “chip” y convierte el problema en ventaja. Si crees que gastas demasiado, puedes optar por andar o correr (deporte barato), cenar en casa con tu familia (ahorrarás dinero y estarás más tiempo con ellos) formarte mediante cursos subvencionados o buscar actividades gratuitas en tu entorno. Adáptate, evita gastos superfluos, puede que no sea tan difícil…

No te olvides de tu salud y cuida tus emociones, son imprescindibles a la hora de pensar en una vida equilibrada. Controlar tu estrés es posible, y es salud.

Sin salud, el dinero dejará de ser importante, eso es seguro.

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