EJERCICIO CONTRA LA ANSIEDAD


El ritmo de vida actual puede ser estresante, pero no hay necesidad de que el entrenamiento, el deporte y el ejercicio sean factores que sumen más nivel de ansiedad. De hecho, hay que utilizar el entrenamiento como una forma más, y muy efectiva por cierto, de eliminar el estrés.

Entre las limitaciones del trabajo, las responsabilidades familiares y los compromisos sociales, la vida muchas veces puede ser muy estresante, seguro que sientes que tus niveles de ansiedad suben al enfrentarte a los acontecimientos que te agobian del día a día. Si además añadimos que el hacer ejercicio se convierta en una obligación, muchas veces las cosas pueden empeorar. A veces, ir al gimnasio puede sentirse como un deber, y si estás cansad@ después de un duro día de trabajo o tienes problemas, es probablemente la última cosa que quieres hacer.

La “obligación” de hacer ejercicio debes entenderla como una forma de conseguir un poco de “tiempo para ti”.

No sólo debes sentirte satisfecho con tu rendimiento en el gimnasio, sino que también debes considerarlo como una oportunidad para alejarte de la rutina de la vida cotidiana.

Pero cuando el estrés comienza a manifestarse, es fácil olvidarse de esto. Si estás ocupado con el trabajo, tendrás que llevar tu móvil al gimnasio y no desconectar; o tal vez recoger los niños de la escuela, ha supuesto reducir tu tiempo de entrenamiento a sólo 30 minutos. Muy pronto te saltarás el gimnasio completamente, y si acudes alguna vez, no conseguirás demasiado.

No dejes los beneficios de hacer ejercicio en un segundo plano. El ejercicio es igual de importante, o más aún, en momentos en los que nos desbordan el estrés y la ansiedad que en aquellos momentos en que nos encontramos tranquilos.

El ejercicio está asociado directamente a la reducción de la ansiedad y el estrés.

En primer lugar, el cerebro y los músculos están unidos a través de las células nerviosas. Cuando tu cerebro está trabajando horas extras y te sientes fatigado mentalmente, esto tiene efectos en el resto de tu cuerpo, y comienzas a sentirse cansado, agotado y letárgico.

Probablemente habrás escuchado hablar de endorfinas. Son las sustancias químicas naturales que entrega tu cuerpo durante el ejercicio, y son calmantes naturales. Elevan tu estado de ánimo, despejan la mente y hacen que te sientas menos ansioso.

El entrenamiento también es una fantástica manera de deshacerse de tu agresividad reprimida. No hay nada mejor para liberar la tensión que hacer una nueva marca personal en una máquina de sentadillas, o correr tan rápido como sea posible en la cinta. El Kickboxing o deportes parecidos también pueden darte la satisfacción de golpear físicamente algo para liberar agresividad.

Por último, cuando entrenes, tu mente no debe pensar en nada que no sea tu sesión. Es por eso que tener un plan establecido y definido y metas realistas es importante. Sin esto, podrás deambular por todo el gimnasio, revoloteando de un aparato a otro, y pronto comenzarás a pensar en todas tus tensiones y te pondrás ansioso de nuevo.

En esto, como en tantas otras cosas de la vida, es esencial la motivación y también la organización, ya que no vale de nada no tener constancia y ritmo de entrenamiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *