Consejos prácticos para las migrañas (2ª parte)

Continuamos con nuestra lista de consejos prácticos que te ayudarán a evitar o al menos mitigar tus crisis de migrañas.

Bebe suficiente líquido

La hidratación es vital en el tratamiento preventivo o correctivo de las migrañas.

Se recomienda al menos tomar entre 6 y 8 vasos de agua al día, lo que equivale a entre 1,5 y 2 litros de agua al día. Existe una correlación directa entre la falta de hidratación y los dolores de cabeza

El consumo de alcohol promueve la deshidratación, por lo que aunque hay que evitar las bebidas alcohólicas, como hemos recomendado anteriormente, es importante aumentar la ingesta de agua en caso de consumirlas. Asimismo, conviene aumentar dicha ingesta si realizamos actividades que nos supongan un especial desgaste o también en épocas de mayor calor.

La deshidratación está relacionada directamente con el nivel de vasoconstricción, por lo que una falta de líquido alterará el normal flujo sanguíneo provocando el aumento de los dolores de cabeza.

Practica ejercicios de relajación

Reducir el estrés conlleva una disminución en las crisis de migrañas, tanto en su frecuencia como en su intensidad. El estrés es un acelerador inmediato de los dolores de cabeza, y por tanto es vital tener herramientas adecuadas de gestión del estrés que nos permitan eliminar el riesgo asociado.

El biofeedback es uno de los métodos más recomendados para aprender técnicas de relajación. Mediante el entrenamiento con biofeedback aprendes a identificar primero, para controlar después, tus variables fisiológicas (tensión muscular, temperatura periférica, respiración, tasa cardíaca, etc.) y consigues mejorar tu autocontrol y mantener un estado de equilibrio adecuado.

Emplea la medicación adecuada

Es muy frecuente la automedicación en el caso de los dolores de cabeza. Asimismo, es también habitual el incorrecto seguimiento de la medicación o incluso la modificación a nuestro criterio de las dosis recomendadas.

Todo esto supone además de un riesgo importante para la salud, un aumento de las probabilidades de padecer el llamado “efecto rebote”, haciendo que los medicamentos nos provoquen un empeoramiento de nuestras crisis de migraña, o incrementar el riesgo de dependencia en el caso de sobremedicación.

Es muy importante seguir siempre las prescripciones del facultativo y no pretender tratarnos a nosotros mismos.

¿Eres mujer? Ojo al ciclo menstrual

Las migrañas afectan mucho más a las mujeres, hasta en una proprción de tres a uno en relación a los hombres.

En muchas ocasiones, existe una relación directa entre los cambios hormonales asociados al ciclo menstrual y las migrañas. Este tipo de migrañas son más resistentes a los tratamientos, además de ser más intensas que otras crisis que suceden en otros periodos diferentes. Por esta razón, es muy importante seguir las recomendaciones en los periodos de menstruación, muy especialmente en lo relativo a los patrones de sueño, ingesta de líquidos y bebidas alcohólicas. Es conveniente llevar un registro de la relación entre las crisis y el ciclo menstrual durante un tiempo y tener así más información de cara al tratamiento a seguir.

La premenopausia puede tener también incidencia en la aparición o empeoramiento de las migrañas, a lo que hay que sumar todos los cambios que se producen en esta etapa, incluyendo cambios en el patrón de sueño por lo que es importante identificar y comentar con el facultativo estas situaciones.

En general es frecuente la disminución de las migrañas a partir de la menopausia.

La importancia de un diagnóstico correcto

Las migrañas pueden ser de muchos tipos, y no todas ellas tienen el mismo tratamiento, por lo que una adecuada evaluación de cada caso es vital para elegir el tratamiento adecuado.

Por esta razón, y porque en muchas ocasiones es muy complicado poder diferenciar adecuadamente entre los distintos tipos de migrañas, es necesario realizar tantas pruebas como sean necesarias, y aún así, en muchas ocasiones buscar y probar diferentes métodos hasta dar con aquel que resuelva o al menos mitigue el problema.

En Nascia, siempre complementamos las pruebas radiológicas y neurológicas correspondientes con la exploración física y la elaboración de un perfil psicofisiológico completo que nos ayude a determinar si el tipo de migraña frente a la que nos encontramos es susceptible de ser tratada con nuestro método y en caso afirmativo, personalizar el programa de actuación a las circunstancias concretas de cada paciente.

Si quieres conocer algo más sobre nuestro método, escucha la entrevista que nos hicieron en Gestiona Radio.

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