Cómo mejorar tu resistencia personal

Cómo mejorar tu resistencia personal

La resistencia es muy importante en estos momentos. Las adversidades siguen llegando, el estrés sigue aumentando, las presiones son crecientes y los recortes de fondos se cobran su precio… ¿Realmente puedes mantener la calma y seguir adelante?

Para ser resistentes, podemos y debemos desarrollar una serie de recursos fisiológicos y psicológicos y hacer un mejor uso de los que ya tenemos. Esto nos ayudará no sólo a evitar el estrés y el agotamiento sino también a hacer frente a situaciones difíciles, aprender de ellas y mantener una presión positiva.

La resistencia ha sido a menudo descrita como la capacidad de recuperarse de la adversidad o de convertir la adversidad en una ventaja. Las explicaciones más apropiadas podrían ser la “sostenibilidad” y “la capacidad de seguir avanzando en momentos de crisis”.

Así, puedes cambiar tus puntos de vista, los hábitos y las respuestas a la presión mediante la modificación de tus pensamientos y acciones, y el aumento de tu actitud positiva al cambio.

Aunque algunas personas parecen ser naturalmente resistentes, otras personas pueden aprender a serlo. He aquí cómo.

  1. Encuentra tus objetivos

Unos objetivos claros te harán más resistente. Ya sea en relación al hogar o a la vida laboral, te ayuda a evaluar las dificultades en el marco de una perspectiva más amplia, lo que te permite centrarte en el panorama más amplio y considerar objetivos a largo plazo en lugar de problemas a corto plazo. A nivel personal, esto se puede lograr mediante la consideración “quién” y “qué” es importante para ti cuando estás bajo presión.

2. Desarrolla tus estrategias para la resolución de problemas

La forma en que los individuos perciben situaciones, resuelven problemas y gestionan el cambio es crucial para la capacidad de recuperación. Dar un paso atrás y pensar en cómo abordar las cuestiones difíciles, siguiendo una lógica objetiva, evitando que tus juicios estén nublados por las respuestas emocionales y el pensamiento irracional.

3. Reflexiona y conócete a ti mismo

La reflexión fomenta el aprendizaje, nuevas perspectivas y un grado de conciencia de ti mismo que pueden mejorar tu capacidad de recuperación. Mira hacia atrás y analiza tus experiencias tanto positivas como negativas. Valora los períodos de dificultad. En ellos hallarás valiosas experiencias y lecciones que te ayudarán a aumentar tu confianza.

4. Sigue aprendiendo

Aprende nuevas habilidades, adquiere nuevos conocimientos y aplícalos en tiempos de cambio. Busca oportunidades formales e informales para aprender y desarrollarte, en vez de aferrarte a comportamientos antiguos y malos hábitos, sobre todo cuando es obvio que no funcionan.

5. Adopta los cambios, adáptate al cambio

La flexibilidad es esencial en la capacidad de recuperación, es una necesidad. Esto implica abandonar la comodidad y aumentar tu apertura a nuevas experiencias, a todos los niveles. Las personas flexibles suelen utilizar un evento adverso como una oportunidad para diversificarse en nuevas direcciones.

6. Prioriza y diferencia lo que puedes controlar

Los individuos resistentes son a menudo los que son capaces de dedicar su tiempo y energía en proyectos y asuntos que están directamente bajo su control o sobre los que tienen un nivel de influencia, mientras que dejan ir aquellos sobre los que no tienen control.

7. Diviértete

En situaciones de presión creciente, puede ser extremadamente difícil hacer las cosas que a uno le gustan. Te sentirás revitalizado si sigues haciendo las cosas que te hacen sentir bien, incluso cuando estés bajo presión.

8. Duerme lo suficiente

Cuando el estrés es alto, las consecuencias son numerosas y perjudiciales. Perder el apetito (o todo lo contrario), no hacer ejercicio y no dormir lo suficiente son reacciones comunes tanto a la presión de todos los días como a una situación de crisis. Cuidar de tus propias necesidades puede mejorar tu salud en general, la capacidad de recuperación y prepararte mejor para enfrentar los desafíos de la vida. La falta de sueño, la dieta y la falta de ejercicio físico, pueden reducir la resistencia fisiológica, afectando además al debilitamiento general de tu sistema inmune.

9. Administra tus emociones

Cuando se está bajo presión, las personas con poca capacidad de resistencia a menudo se muestran débiles en la gestión emocional. Es necesario elevar la conciencia de cuándo las emociones son apropiadas y en qué situaciones. También debes prestar atención a los factores desencadenantes emocionales tanto negativos como positivos.

10. Construye redes de apoyo

La gente resistente a menudo tiene fuertes redes de apoyo en la vida social, laboral, etc. Tómate tiempo para construirlas y mantenerlas. Huye de quien no te aporte nada y cuida a las personas que te ayudan a seguir adelante.

3 comentarios en “Cómo mejorar tu resistencia personal

  1. Creo que el articulo es bueno pero le falta un enfoque más practico hacia la dirección de equipos o el estrés en el trabajo.

    En Amazon hay un manual que se titula:
    “Informe práctico para creación y dirección de equipos altamente motivados y eficientes”

    Trata con sencillas técnicas de PNL como mejorar la motivación en la empresa y al mismo tiempo como incrementar la productividad reduciendo el estrés de los trabajadores.

    Saludos!!

  2. Excelentes cada uno de los consejos proporcionados, y el punto numero 4 me ha parecido también importante destacar pues nunca dejamos de aprender pues el conocimientos nos ayuda a mejorar habilidades, estrategias, creatividad para un desempeño satisfactorio y mayor productividad con calidad.

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