La comida y el estrés, cómo afecta nuestro patrón alimenticio

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La relación entre la comida y el estrés es más estrecha de lo que pensamos. En situaciones muy estresantes se pueden llegar a tomar malas decisiones en lo que respecta a los hábitos alimenticios, algo que puede ser un factor más de estrés con el añadido de los problemas de salud.

Al estar más tensionados las decisiones que tomamos suelen ser las de comer en exceso, dejar de comer o caer en determinados vicios que, en cualquier caso, pueden traernos problemas.

Normalmente ocurre que cuando se tiene un episodio de estrés se tiende a llevar estilos de vida poco saludables. Entre ellos están los hábitos nutricionales negativos.

Alimentos a evitar cuando tienes estrés

Al encontrarnos en situaciones estresantes, la tendencia es elegir alimentos menos nutritivos y que nos eleven el estado anímico, como pueden ser azúcares y grasas saturadas.

Siempre nos preguntamos qué alimentos que tomamos cuando estamos estresad@s o qué alimentos son los que se desaconsejan. Pues bien, estos son algunos:

  • El café o la cafeína afecta a la concentración y provoca problemas relacionados con el insomnio. Esto redundará en un mayor cansancio y más estrés al día siguiente. Por eso, no se recomienda la ingesta de café o refrescos con cafeína en exceso porque agravan los síntomas del estrés en el caso de tenerlo y porque pueden ayudar si aún no los tenemos.
  • Alimentos ricos en grasa, azúcar y sal, corresponden con tendencias de ansiedad que genera en algunas personas el apetito por sustancias no del todo buenas para el organismo. Este es un error que se comete bajo los efectos del estrés, y que se debe subsanar.
  • Se consumen más carbohidratos simples, grasas saturadas y grasas trans que también elevan el nivel de cortisol. Carnes rojas, lácteos sin desgrasar…todo ello se consume más y tiende a colaborar aún más a nuestra situación de estrés.
  • Se saltan comidas y eso es malo porque comer es muy importante para controlar el estrés. Parar para comer hace que el cuerpo descanse y el cerebro se relaje aliviando en cierta manera las situaciones de mayor tensión que se producen durante la mañana o la tarde.
  • No se bebe agua, por lo que no se tiene sensación de tranquilidad que es el mensaje que nuestro cerebro recibe cuando lo hacemos.
  • Utilizamos la comida de forma compulsiva, eligiendo mal los alimentos en muchas ocasiones tipo fast food y alimentos ricos en calorías o grasas no deseadas. Ello repercute en nuestro sistema inmunológico y por eso se tiende a enfermar más.

También como consecuencia del estrés puede disminuir la ingesta de alimentos. A pesar de que se pueda sentir sensación de hambre el estrés genera una especie de ‘cierre’ en el estómago y se crea sensación de náuseas que contribuyen a eliminar el apetito.

¿Qué debemos hacer para que la comida y el estrés no sean un problema de forma conjunta?

Debemos ser conscientes de las situaciones que nos impulsan a comer o a no comer. La razón de ese impulso es importante conocerla, las horas a las que se da y qué elegimos para comer. Una vez conocidas las razones, pensamientos o la circunstancia que nos invite al impulso de comer se debe trabajar la respuesta a estos pensamientos realizando actividades con repercusión positiva (pasear, deporte, etc…) Evitar la disponibilidad de alimentos hipercalóricos y cambiarlos por otros más sanos para así cambiar el impulso hacia la comida.

Hábitos de vida saludables

  • Alimentación saludable.
  • Peso aceptable.
  • Incrementar actividad física.
  • 4 comidas diarias.
  • Respetar los horarios de las comidas sin saltearse ninguna.
  • Comer lentamente y masticar correctamente.
  • Evitar hábitos tóxicos, como el tabaco y el alcohol.
  • Disminuir la sal
  • Tomar abundante líquido
  • Intentar que el momento de comer sea lo más placentero posible.
  • Elegir aquellos alimentos que influyen en el correcto funcionamiento cerebral.

Como vemos la relación entre la comida y el estrés afecta al patrón de la alimentación, lo que puede explicar fracasos en las dietas. Es importante, ante todo, saber controlar las respuestas a las emociones que se nos presentan.

Y si no, en Nascia siempre podemos ayudarte a eliminar el estrés de una forma sencilla y efectiva. ¡Te esperamos!

2 comentarios en “La comida y el estrés, cómo afecta nuestro patrón alimenticio

  1. Muy interesante, es importante no comer mucho cuando nos sentimos estresados, ya que nos podría perjudicar nuestra salud y así ya no solo tendríamos un problema de estrés sino uno de sobrepeso o de obesidad, también es importante cuidar nuestra salud y si es posible pedir vacaciones cuando nos sintamos muy estresados.

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