Black Friday y el estrés en el consumidor

black friday

Ofertas exclusivas, descuentos, precios rompedores…todo ello condensado en dos o tres días para los compradores más ávidos. Seis de cada diez consumidores reconocen que durante el Black Friday viven momentos de ansiedad y tensión relacionados con las compras, según datos que manejamos en Nascia.

Esto hace que el último fin de semana de Noviembre, aunque cada vez amplíen más días, se convierta en una de las fechas más estresantes para el consumidor junto con el inicio de rebajas y las cercanas compras navideñas.

El motivo es la necesidad que se ha creado entorno a la ‘mejor compra del año’ en relación a la calidad y al precio que las distintas empresas ponen a disposición del cliente en general.

El tiempo limitado para estas compras y la proximidad con las fiestas de Navidad convierten a las compras en algo urgente, importante y prioritario según indicamos desde Nascia.

Además de esto, las necesidades de autorrealización y reconocimiento por ser el que más y mejor haya comprado en un momento tan ‘mediático’ convierten la pirámide de Maslow en un triángulo invertido al menos durante unas horas.

El estrés que produce comprar durante el Black Friday se debe a que cada vez los consumidores se muestran más atentos a sus dispositivos móviles además de los canales de comunicación habituales como la televisión, la radio o la prensa. La tensión es cada vez mayor en la compra online, puesto que las unidades limitadas hacen que refrescar constantemente la página o pulsar el botón de compra antes que nadie generan una ansiedad importante en muchos de ellos.

Y es que cada vez más personas se incorporan al comercio electrónico que, si bien evita las aglomeraciones de la tienda física y el consiguiente estrés, no evita la tensión y el estrés de comprar en una página que no se sature con una serie de unidades limitadas en stock.

Para no caer en el estrés durante el Black Friday, recomendamos relativizar nuestras compras y que las necesidades de compra sean reales. Aprovechar las buenas ofertas está muy bien, pero siempre afrontándolas no desde el deseo irrefrenable sino desde la tranquilidad de disfrutar del proceso.

Evitar las aglomeraciones comprando a primera hora de la apertura de los comercios y grandes superficies o a medio día en la hora de la comida nos puede ahorrar el estrés de las multitudes.

Finalmente, seleccionar ese producto que más nos gusta y mantenerlo en el carrito durante unas horas nos ayudaría en la planificación de nuestras compras online y evitaría el estrés de tener que buscar, refrescar y desesperarnos por no adquirir el producto que deseamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *