Bienestar físico: “Mens sana in corpore sano”

Cambiamos de inicial en nuestra lista y vamos con la cuarta habilidad a practicar, hoy propongo:

Las claves del Bienestar físico

Tras más de dos mil años, a la frase del cómico Juvenal “Mens sana in corpore sano”, le hemos cambiado el sentido, él rezaba para que los dioses le otorgasen un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado.

Hoy sabemos que las emociones se regulan desde distintas partes del cerebro y que es el sistema nervioso el encargado de la regulación fisiológica del organismo.

Como en otras ocasiones siempre soy partidaria  de coger la sartén por el mango y no solo desear estar bien, como pedía Juvenal, sino que sabiendo lo que está en mi mano para que las cosas sucedan, hacerlo, porque sabemos que ante una situación desagradable que puede provocar estrés, el organismo responderá con un nivel de intensidad determinado, si este nivel de intensidad se genera en un organismo sano y físicamente entrenado, los niveles que alcanzará serán menores que sobre un organismo que está previamente activado y en condiciones de agotamiento.

Si me encuentro abrumada por una situación que me está desbordando emocionalmente e interfiriendo en mi proyecto vital, como decía en la entrada del blog https://www.nascia.com/no-quiero-ir-al-colegio-estres-y-motivacion/ o evito la causa o busco soluciones.

Como mis decisiones las tomo condicionada por mis emociones y mis emociones dependen de mi mente y como mi mente depende del funcionamiento de mi cerebro y este es el que dirige mi cuerpo, cuidar mi cuerpo implicará el cuidado de mis emociones.

Para mantener el cuerpo en buenas condiciones, el primer elemento a cuidar será la alimentación, no olvidemos que el organismo necesita “combustible” para funcionar, y que, según los alimentos ingeridos, el metabolismo funcionará de una forma o de otra.

  • Por ejemplo, los carbohidratos refinados, así como los azúcares, nos proporcionan un pico inmediato de glucosa, que obliga a generar un exceso de insulina muy rápidamente, esta desaparece con la misma velocidad que apareció, provocando un desequilibrio por el ascenso inmediato y el súbito desplome de los niveles, lo que favorece una sensación de malestar y ansiedad que se puede combatir con una nueva ingesta y así sucesivamente. En cambio, con el consumo de carbohidratos integrales, los niveles de glucosa se mantienen estables, así el páncreas genera insulina poco a poco, de manera constante, proporcionándonos energía, estabilidad y buen humor.
  • Lácteos, aguacates, fresas o frutos secos, son algunos de los alimentos ricos en vitaminas del grupo B, elemento que participa en el fortalecimiento del sistema nervioso, ayudando a convertir el combustible en energía, esas vitaminas participan en el mantenimiento de la motivación y del estado de ánimo.
  • El omega 3 presente en los pescados azules disminuye nuestros niveles de cortisol y nos ayuda a tener bajo control el estrés, además, estimula el desarrollo cerebral favoreciendo conexiones neuronales y ayudando así a mantener mejores niveles de concentración, lo que nos permite mantener el foco de atención en las cosas verdaderamente importantes y dejando de prestar atención a aquellas que sólo distorsionan o molestan.
  • En las proteínas animales y vegetales encontramos el triptófano, elemento activador de la serotonina, neurotransmisor que regula los estados de ánimo y los ciclos de sueño.
  • Por supuesto el ejercicio físico es otra de las herramientas complementarias a la alimentación para el correcto cuidado del cuerpo, facilita la producción de endorfinas, neurotransmisores que producen una gran sensación de placer y bienestar, lo que sitúa a la persona en una posición de ventaja ante un evento estresante y una posterior necesidad de toma de decisiones.
  • Otro efecto del ejercicio es el progresivo aumento de la sensibilidad a la adrenalina, por lo que el cuerpo genera cada vez menos adrenalina para producir el mismo efecto, unos niveles bajos de adrenalina nos ayudan a sentir muy bien, sin embargo, unos niveles elevados y continuados nos provocarán dolores musculares, taquicardias, malas digestiones, mareos, dificultad para dormir, hipertensión, cansancio permanente, dolores de cabeza o ansiedad. Con la práctica habitual de ejercicio físico, se rebajarán los niveles de adrenalina que circulan por el organismo y ante una situación de estrés la producción de adrenalina será controlada.
  • La tercera herramienta imprescindible para el cuidado del cuerpo y por tanto de nuestras emociones, es el descanso. Todos los organismos necesitan periodos de descanso para un correcto funcionamiento, y el nuestro no es diferente. Reparto de energías durante el día y un sueño de cantidad y calidad suficiente, serán el colofón imprescindible para un máximo rendimiento y máxima sensación de bienestar. El sueño cumple la doble función de reparación física y de refuerzo o desecho de las conexiones neuronales establecidas durante la vigilia.

Un sueño de calidad nos proporcionará el descanso físico y mental que nos permitirá reponer la fuerza física, olvidar aquello que nos perturba y reforzar aquello que nos hace crecer y disfrutar. Aprende a dormir bien para un correcto descanso. Descube cuál es tu cronotipo para adaptar tus rutinas diarias al descanso y aprende a sacar el máximo rendimiento a tu sueño.

Y como siempre, si quieres ayuda no dudes en pedirla, el entrenamiento y la constancia son las claves de todo aprendizaje.

 

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